Una idea se posó sobre mi cabeza. Aleteaba y zumbaba enloquecidamente; por momentos me hacía cosquillas, por momentos me irritaba.
Terminó por fastidiarme. No dejaba que me concentrara en un nuevo relato. Sin vacilar la aplasté con la palma de la mano.
Otra vez en paz me arrojé sobre la hoja en blanco, que tanto trabajo me estaba dando esa mañana.
Hoy no juego
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Los colchones tienen que tener la consistencia justa para asegurar un buen
sueño y no arrancar el día caminando maltrecho. El mío se debe haber
vencido,...
Hace 2 semanas
2 comentarios:
Maravilloso!!!!
=D
Un abrazo.
SIL
Conozco esa sensación
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