Un sueño dentro de otro, dentro de otro, dentro de otro. Un sueño sin salida. Cíclico, asfixiante. Eterno.
Al despertar, el sudor, el espanto. El universo no existe, nada existe. Solo ha sido una pesadilla.
El dios se vuelve a acostar, y lo que sueña, ya no nos incumbe.
Bañadera
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*En casa de un obrero no hay bañadera*, pontificó mi padre alguna vez, como
si fuera una sentencia repetida por las calles aunque no la escuché en
otras ...
Hace 1 semana
5 comentarios:
Muy bueno, como siempre!
Netamente borgeano, Netito.
Abrazo
SIL
Nunca debió de importarnos los sueños de dios... Porque sabemos que tal cosa no existe.
Saludos
J.
Esto si es un curioso, dos demiurgos comentando un texto tan de Borges, alguien que escribe sobre demiurgos.
Me encantó el comentario del Demiurgo.
=)
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