domingo, 5 de diciembre de 2010

La oferta

Las oxidadas campanas anunciaban el mediodía. Sobre la mesa estaba el dinero. Los dos jóvenes observaban, aún dudando. Se miraban entre si, buscando en los gestos una señal que les permitiera saber que hacer.
El hombre los volvió a escrutar con la vista. Consultó el reloj, como indicando que el tiempo pasaba y la oferta no estaría allí todo el día.
En los ojos de ella había miedo y un atisbo de avaricia. En los de él, curiosidad y deseos de tener dinero en los bolsillos.
Como si los hubiesen programado, asintieron con la cabeza al unísono y llevaron sus manos hacia el dinero. Sin embargo el hombre estiró su brazo y los detuvo. Primero lo otro, luego el dinero.
Los jóvenes se mordieron los labios. Cómo en las películas, pensaron. Y entonces se pusieron de pie, esperando alguna orientación de dónde debían ir. El hombre de la sotana también se puso de pie y señaló hacia el fondo, donde se divisaba una puertita.
Hacia allí se encaminaron los jóvenes, mientras el hombre de negro guardaba el dinero en un cajón y comenzaba a relajarse para lo que estaba por venir.

6 comentarios:

SIL dijo...

Netito.

¡Chapeau!
Esos falsos emisarios del Señor, deben tener ya asignado un castigo especial.
León Gieco dijo: ¨Dios ya los puso aparte¨

Genial Netuzz

Un abrazo

YOP :)

Con tinta violeta dijo...

Fuerte el tema y muy buena narración. Te felicito...no es fácil contar tanto con tan pocas palabras.
Abrazos!!!

gustavo dijo...

¡vade retro satanás! Muy bueno. Abrazo.

Felipe R. Avila dijo...

Excelente,Neto, ¡está tan bien contado!
Parece uno ver el relato, como si fuera una película...como dice Paloma, no es fácil contar tanto con tan pocas palabras y vos lo lograste...¡otra vez!
Mi admiración a tu talento!!

d80 dijo...

ahhh pero si esto es como tener una cámara transmitiendo en directo desde cualquier iglesia de barrio o del vaticano; a veces la realidad supera la ficción, y en este caso estamos viendo la REALIDAD tal cuál es!
impecable Netito!!!!
Una joyita!

el oso dijo...

Todo un tema...
Hay realidades que por más que uno muestre no se aceptan como tales. Porque hay que cambiar demasiado.
Excel, Neto!!
Abrazo