Existe un escritor llamado E.
¿Existe?.
Las investigaciones literarias de más alto nivel arrojan resultados inciertos una y otras vez ante las misma cuestiones.
¿Quién es E.?
¿A que movimiento literario pertenece?
¿Cuáles son sus intenciones?
Existen una infinidad de textos de este autor repartidos en antologías provinciales y nacionales. Sus dotes se despliegan en varios portales webs desde donde sus creaciones se ramifican en giros interminables y maravillosos.
Los días se suceden cotidiana y absurdamente; pero sus lectores saben que el destello que los sorprenderá y los arrojará lejos del letargo rutinario de sus vidas está a la vuelta de la esquina. Sus lectores saben (y sabemos) que el misterio y la aventura se esconden entre los días de espera para las actualizaciones de sus blogs o participaciones literarias en revistas, magazines u antología que ande circulando por el mundo.
Ciertos grupos reaccionarios postulan su teoría sobre el misterioso E. Algunos sostienen que realmente este autor no existe como forma física.
Simplemente se cree que es un personaje creado por un grupo de autores de la provincia argentina de Santa Fe como reacción combativa y revolucionaria ante la producción literaria de Buenos Aires.
Otros grupos postulan que el verdadero E. es un conjunto de escritores extranjeros pertenecientes a la Real Academia Española que utilizando las posibilidades de internet logran desplegar sus sueños y frustraciones en relatos breves o extensas historias que funcionan de una manera perfecta dejando sin aliento y cuestionándose cada fragmento del día a quién se atreva a leer los mismos.
Existe un escritor llamado E.
Puedo afirmarlo. Existe y tiene una forma física, corpórea. Tiene un tacto y un sentido único para maravillarnos cada vez que se apodera de las palabras y juega con ellas.
Posee un sentido único que algunos suelen considerarlo de otro planeta. Pero están equivocados.
No es magia ni audacia; no es un poder extraterrestre. Es simplemente la pulsión misma de la creación la que corre por sus venas y E. no permite que se le escape en ningún momento.
Lo que hace de E. un escritor admirable es su habilidad para saber encontrar el corazón de cada elemento de la naturaleza y plasmarlo de una forma superior a la que otros escritores lo han hecho.
Hablo de superioridad humana; algo tan escaso en estos días que nos rodean y persiguen.
Existe un escritor llamado E.
Mis afirmaciones son ciertas.
Llevo años investigándolo, tras su pista; casi codo a codo.
No es fácil de encontrar y sabe muy bien como ocultarse de las masas que claman por sus declaraciones. Pero puedo decir que tengo la pista que todos querrían tener.
Existe un escritor llamado E. Si quieren comprobarlo basta con visitar Netomancia o este mismo blog.


