viernes, 2 de diciembre de 2011

Ella

Ella es mi voz y mi sonrisa
Es el aire que respiro
Los sueños que sueño
La alegría que me rodea

Ella es la vida por delante
Es el presente que nunca será olvidado
Es el día a día acompañado
Es cada segundo a su lado

Ella es mi milagro
El regalo del destino
El tesoro más preciado
La única razón de todo

Es el nunca más solo
que prometen sus labios
Es el te amo
de cada despertar

Es mi deseo y pasión
La victoria del amor
La derrota del dolor
La esperanza hecha realidad

Ella es todo y mucho más
Las palabras justas no han sido inventadas
Ni lo serán jamás
Porque solo tiene un nombre y es el suyo

Ella es la dueña de mi corazón
El motivo de mi sentir
La culpable de esta felicidad
La causa de vivir

5 comentarios:

SIL dijo...

No...
Las palabras justas no fueron inventadas, pero para paliar ese vacío,
se inventó la Poesía.
;)

Hermoso, Netito, inmensamente hermoso, desde el TÍTULO hasta el punto final.


Un abrazo x 2 ;)

SIL

Con tinta violeta dijo...

Y es real que esas personas existen. El milagro es encontrarlas. Y para eso hay que esperar y creer que lo bueno sucede, que no es una utopía...
Bellas y hermosas palabras: cualquier mujer se sentiría encantada al escucharlas...y orgullosa del compositor!!!
Besos!!

el oso dijo...

A veces pasan los milagros. No serán divinos, serán terrenales, pero reflejos de que la magia brota de las gentes que con sencillez trastocan nuestro mundo en miradas altas.
Abrazo!

adriana rey dijo...

que bonito es el amor...

Horacio Beascochea dijo...

Coincido con el primer comentario: para ello inventamos la poesía y no dejamos de escribir, sabiendo que nunca daremos con la palabra justa. Me recuerda a la metáfora de la utopía, de Eduardo Galeano.

Saludos