martes, 26 de agosto de 2014

Culpables

Uno es culpable en la medida que acepta la realidad. Me animaría a decir que incluso, uno es culpable por formar parte de la misma.
Negarla nos condena.
Tratar de cambiarla nos brinda una esperanza.
¿Salvación? Ya no hay lugar para milagros. La suerte está echada hace tiempo.
El hombre se alejó por la colina, perdiéndose detrás de las rocas que le daban oscuridad al paisaje. El pastor quedó a solas con sus animales, masticando las palabras del sabio. Sin embargo, no encontró aplicación alguna.
Quizá alguien pueda encontrarle un sentido en alguna parte, musitó casi en un susurro, para empezar luego a arrear a la manada hacia la zona empinada.

4 comentarios:

SIL dijo...

Nunca hubo lugar para milagros.

La esperanza es un recurso agotado.

Y sin embargo, seguimos desafiando la empinada.


Abrazo.

el oso dijo...

Y sin embargo, hay porfiados..!
A lo mejor es porque no encuentran aplicación alguna.
Abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es doloroso darse por vencido, por eso se sigue tratando.
¿Cómo se puede aceptar una realidad, cuando sólo se conoce lo que muestran los sentidos?

Alejandro G. dijo...

"Negar la realidad nos condena". Palabras de un sabio.

¿La suerte está echada? Nadie lo sabe. Espero que no.

Un abrazo