domingo, 19 de julio de 2009

Sin perdón

Moisés, el astrónomo, sabía que el peor error humano, era el perdón.
Perdonar implicaba aceptar que alguien se había equivocado, y por ende, que la perfección no existía. No lo toleraba, no podía ni ofrecerlo ni aceptarlo.
Cuando Helter, el joven astrónomo que estaba ejerciciendo sus primeras observaciones, se lo imploró, Moisés se vio en la necesidad de asestarle un cachetazo, que resonó en la acústica del observatorio.
No se quedó para verlo llorar, no había tiempo para otra debilidad humana. Helter lloraría, se arrojaría al suelo y abrazaría la resignación. Moisés no quería ver nada de eso, le asqueaba el solo hecho de imaginarlo. En lugar de ello, fue hasta su oficina, levantó el teléfono y marcó el número de emergencias.
- Señor, debo informarle que hemos divisado desde el observatorio una enorme plataforma extraterrestre, probablemente restos de una explosión planetaria lejana, en dirección a la Tierra, a velocidad... ¿cuánto estimo? Dos horas señor. El estúpido de Helter podría haberlo informado antes, si no se hubiese confundido... ¿qué quién es Helter? Tan solo uno de los últimos estúpidos sobre la Tierra, señor.

11 comentarios:

gustavo dijo...

muy bueno muy bueno. Pero no olvidemos que el perdón es un derivado de la culpa, un sentimiento de raíces morales, por lo tanto relativo. ¿Cuando un perdon es sincero? La verdadera respuesta es cuando la ofensa en realidad no nos importa. Toda acción que nos daña tiene una responsabilidad que emerge de ella, la perdonemos o no. Ah y nuestros actos tambien. Disculpá la perorata,exagerada y desubicada, pero es que culpa y perdón vs responsabilidad y reparación son cosas en las que he pensado muchas veces. Desde el punto de vista del pensamiento no del derecho, No soy abogado no temas, ja ja ja. Abrazo.

el oso dijo...

Suelo decir que la estupidez es una especie de perversidad.
Y me cuesta comprender... aun cuando a veces soy presa de algún arrebato de estupidez del que me avergüenzo cuando lo pienso.
Pero de estupideces hacemos una historia débil, con sentido esquivo.
Entre Moisés y Helter no sé con cuál quedarme...
Bárbaro, Neto...

Kutxi Romero dijo...

Brillante, lo entiendo como una metáfora implacable de lo inevitable y la inutilidad de la resistencia, el absurdo del perdón que jamás arregla nada, aunque ayuda, aunque alivia, aunque trae paz.

Abrazo, muy buen texto.

Kutxi.

d80 dijo...

y buehhh todos tenemos algo de esa "estupidez" arraigada en nuestras entrañas no?
me fascina esta cruza de sci fi y cotidianeidad!, genial Neto, al igual que el Oso no sé con cual de los dos "estúpidos" me quedo jejeje!
Salute

Luís dijo...

Quien no sabe perdonar no será perdonado y de ese modo no sabrá de sus errores y no alcanzará el goce de la imperfección.
PAZ

Carla dijo...

Muy pero muy interesante, y con moraleja...

don carlao dijo...

tambien el perdon tiene su trasfondo cultural no? depende de la comunidad y sus creencias. No es lo mismo para un catolico donde el perdon es un simbolo de grandeza que en otras culturas dde significaba compasion como signo de debilidad como las tradiciones viejas germanicas

melina dijo...

pero que científico que lo vengo leyendo amigo Ernest!
me gusta me gusta!

abrazasísimo!!

nube. dijo...

un cientifico loco!!!!!! se le safo un tornillo.

susana dijo...

la disculpa, y el perdón pueden llegar de diferentes maneras...a veces es solo formalidad,o no es sincero, se dice pero no se siente.
Asi como pensar que existe la perfección...pero fuera de la polémica, el cuento es estupendo, y si genera dicha polémica aun mas.Un abrazo

oenlao dijo...

2 horas....que puedo hacer en 2 horas?