Una idea se posó sobre mi cabeza. Aleteaba y zumbaba enloquecidamente; por momentos me hacía cosquillas, por momentos me irritaba.
Terminó por fastidiarme. No dejaba que me concentrara en un nuevo relato. Sin vacilar la aplasté con la palma de la mano.
Otra vez en paz me arrojé sobre la hoja en blanco, que tanto trabajo me estaba dando esa mañana.
Bichorde
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Cuando me topo con un bicho extraño, inclasificable para mi torpe
conocimiento, lo llamo *bichorde*. Suena gracioso y musical a la vez. Por
lo general, ...
Hace 4 semanas

2 comentarios:
Maravilloso!!!!
=D
Un abrazo.
SIL
Conozco esa sensación
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