domingo, 21 de junio de 2009

Conviene acallar a Belgrano

"El General Manuel Belgrano –inspirado– miró al cielo y ráfagas de nubes entre el azulceleste eterno le sugirieron los paños de una bandera que además remedaba un manto sagrado. El viento lo despeina cuando ensoñado iza el nuevo pabellón en Rosario. Es el 27 de febrero de 1812."Esta imagen que llevamos todos grabada en la memoria no se borrará jamás. Es tan fuerte que ha ocultado cuando no sustituido el legado del pensador más revolucionario de la Revolución de Mayo. ¿Por qué? Porque es necesario acallar a Belgrano. Para el poder que ha gobernado el destino de los argentinos, siempre ha sido necesario un Belgrano abogado pero callado, pobre pero callado, vocal de la Revolución pero callado, de voz finita pero callado, militar pero callado, creador de la Bandera pero callado... Así como tenemos grabada a fuego la creación de la Bandera no recordamos palabras de Belgrano o recordamos muy pocas.
¿Por qué? Porque es necesario acallar a Belgrano, exaltar sus virtudes humanas pero esconder sus palabras, sus enseñanzas, sus exigencias...
Escribiendo sobre medidas que favorecerían a los obreros dirá: “si bien eso descontentará a cinco o seis mil individuos, las ventajas habrán de recaer sobre ochenta mil o cien mil.”
“La suerte de los acaudalados, en un país serio, debe estar ligada a la suerte del último de los ciudadanos”. Por eso es necesario acallar a Belgrano, porque denuncia la explotación de los trabajadores...

Conviene acallar a Belgrano que doscientos años atrás denunciaba y hoy denuncia la corrupción y las trenzas de los monopolios. Las palabras siguientes no corresponden a un político de hoy, sino al abogado y economista Manuel Belgrano en 1800. “Están persuadidos (los corruptos y contrabandistas) que su poder es inmenso y aun les parece que no hay autoridad que los juzgue... nuestra desgracia quiere que vivan con nosotros y ser tan apreciados aquellos que tantos males nos traen”... que conozcan nuestros venideros que hubo hombres de bien en medio de la corrupción”
Los monopolios todo lo devoran, todo lo acaban hasta derribar las columnas del edificio político. La repartición de riquezas hace la riqueza real y verdadera de un país, elevándolo al mayor grado de felicidad, pero con el contrabando y el monopolio se reducirán las riquezas a unas cuantas manos que arrancan el jugo de la patria y la reducen a la miseria. Desengañémonos: jamás han podido existir los estados luego que la corrupción ha llegado a pisar las leyes.
Por eso es necesario acallar a Belgrano y mostrarlo estático en un busto o un retrato de prócer allí donde no moleste, porque denuncia la corrupción y la impunidad.

Donó su paga por el triunfo en la batalla de Tucumán para construir cuatro escuelas que todavía esperan. Belgrano creía que la educación pública era la herramienta esencial para formar a los ciudadanos. Conviene acallarlo no sea cosa que alguien reclame lo mismo. Escuchemos sus palabras:

Tres cosas son necesarias para acertar en la producción: querer, poder, saber. Y cómo corregir la ignorancia que conduce a grandes pérdidas. Estableciendo escuelas para formar a los ciudadanos. No vivamos en la persuasión de que jamás esto será otra cosa... ¿cómo se cambia? Con buenos principios, que se aprenden en escuelas. La especulación puede traer consecuencias funestas para el agricultor, el artista y el comerciante. Y, ¿cómo prevenirlos? La extensión de conocimientos, la ilustración general –la educación–, que todos se instruyan, que adquieran ideas.

Conviene acallar a Belgrano proponiendo la igualdad de oportunidades para las mujeres...
Hay fábricas y recursos para que trabaje el sexo femenino, el más expuesto a grandes estragos, para una reforma de las costumbres que se difundirá al resto de la sociedad.

Conviene acallar a Belgrano defendiendo la agricultura...
El comercio es el cambio de lo sobrante de lo necesario. En este país no hay sobrante sin agricultura.

Conviene acallar a Belgrano, economista para el pueblo...
Desterrar la miseria, el hambre y la desnudez. Misión de la unión de industria y comercio. Todos las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse en el extranjero, sino conseguir darles nuevas formas y después vendérselas.

Conviene acallar a Belgrano que no aceptaba la sumisión a poderes extranjeros.
Es preciso que despertemos de la inacción, que sacudamos el yugo extranjero y que tengamos presente que a nuestra inercia debe éste su preponderancia.

Conviene acallar a Belgrano, exigiendo la honestidad de los funcionarios públicos...
Los primeros que debemos dar el ejemplo somos los que nos hallamos constituidos en este cuerpo de poder público que nos representa, cumpliendo bien y exactamente nuestras obligaciones.

Conviene acallar a Belgrano defendiendo el medio ambiente...
No debemos mirar al hombre estúpido que no reflexiona sobre sus operaciones propias sino que corre ciego por sobre las riquezas de la naturaleza, la oprime y la estruja para que ella por sí sola le enriquezca sin estudiarla ni ayudarla...

Manuel Belgrano reafirmó con su vida cada uno de sus escritos. Alguna vez los argentinos trascenderemos los cuadros y los bustos de las plazas, escucharemos a Belgrano y ése día tendrá el homenaje que merece. Mientras tanto conviene acallarlo mirando en la dirección opuesta de su mirada y encerrándolo en el marco de un cuadro que nunca quiso.

“Yo me contento con ser un buen hijo de la patria. No me interesa ser el padre de la patria”

Tal vez convenga finalizar con las palabras de San Martín: “Yo me decido por Belgrano: éste es el más metódico de los que conozco... lleno de integridad y talento natural... créame usted que es lo mejor que tenemos en la América del Sur”.


[Encontré este texto que preparé alguna vez para un acto basado en palabras de Belgrano. Me pareció oportuno compartirlo en estos días, ya que no se han difundido mucho sus pensamientos. Por algo será.].

6 comentarios:

Netomancia dijo...

Ya se lo comenté en sus Apuntes, pero es bueno saber que aún hoy las palabras de Belgrano son un ejemplo a seguir.
Aunque no es tan bueno saber que hay cosas que en casi dos siglos no han cambiado.

Carla dijo...

Mientras iba leyendo tu texto iba asintiendo con la cabeza.
Que buena refleccion... que triste que no haya mas BElgranos... que pena que sus palabras no se recuerden tanto.
Por suerte vos estas, y nos haces eschuchar a Belgrano, y no te callas, y lo gritas.
Saludos Oso! Excelente post (para estos dias es un hallazgo)

Sil dijo...

Te acordás de la canción de Gieco CINCO SIGLOS IGUAL ...?

Cabe comentar aquí :

CASI DOS SIGLOS...PEOR...??????
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¨Soledad sobre ruinas,
sangre en el trigo,
rojo y amarillo,
manantial del veneno
escudo heridas,
cinco siglos igual.

Libertad sin galope,
BANDERAS ROTAS !!!!!!!!!!!!!!!!!!
soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata
contra esperanza,
cinco siglos igual.

En esta parte de la tierra la historia se cayó
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo...
etc etc etc...

Sobran palabras, y faltan esperanzas...
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d80 dijo...

aplausos y más aplausos, creo que una de las imágenes más fuertes que nos pueden haber quedado en nuestras pobres cabezas es la del gran Belgrano en esos momentos, con los grandes problemas de educación que existían de pequeños y que hoy perduran, el ejemplo de Belgrano es intachable, la verdad como palabra, por eso se empeñan tanto en callarlo, pero la verdad siempre sale a flote, insiste y golpea por ser escuchada, solo basta con querer afinar las orejas y empezar a oirla de verdad.
muy profundo texto Oso, genial!
saludos!

melina dijo...

muy buen texto.. mucho que pensar.. al final el gran belgrano fue tan callado que lo poco que sabemos de él puede deberse a lo que nos han querido enseñar, sólamente; sin que esto quiera decir que lo enseñado sea totalmente cierto.
con la trayectoria que lleva este país y el mundo nunca se sabe..

abrazos!

el oso dijo...

Gran Neto: Comparto completamente sus dos afirmaciones. Belgrano no fue un gil. Fue un tipo admirable, quizás el más admirable. Pero cuesta realmente pensar que la cosa haya mejorado demasiado. Y también nos cuesta pensar en que soretes hubo en todas las épocas y nos cuesta también sacarnos las categorías de buenos y malos del anteojito.

Kapa Carla: Un granito más es un granito más. Para mí fue un hallazgo leer cosas de Belgrano, lo tenía a menos, como el tipo que perdía batallas. Bueno, también celebramos el día de la bandera en el día de su muerte... Así estamos.

Estimadérrima Sil: Ya aprenderemos. No somos peores que otros países. A lo mejor podríamos empezar poniendo nuestra historia en su lugar. Estaría bueno eliminar los nombres de Rivadavia, Roca, etc. de las calles, billetes, plazas, etc. Sería un aporte, menor, claro. Pero sería una muestra de que vamos aprendiendo...

Dieguito: Es cierto, los bustos, la imagen de trolete ensoñado con la bandera, dan un poco de vergüenza. Terminábamos la escuela hartos de Belgrano, San Martín, etc. Pero creo que las cosas son así porque se fueron gestando así. Acallar a Belgrano ha sido una decisión.

Meli: Nunca se sabe. Es cierto. Es esperanzador que los historiadores vayan criticando un poco la historia oficial. No está de más conocer aspecto ocultos (ocultados) de los personajes que nos definieron.

Gracias por leer y comentar. Lleva un poco de bronca esto. Pero así estamos...