jueves, 4 de junio de 2009

Matar al tiempo

Raúl y el tiempo no se llevaban bien.

Cuestión de piel decía el primero, cuestión de tiempo decía el segundo.


De pequeño Raulito se encerraba en el baño del colegio y le daba 20 vueltas a los cordones de sus zapatillas antes de salir al recreo.

Todo por pasar el tiempo.

Una mañana, justo antes de cumplir sus 15 años, planeó despistar al tiempo. Se presentó en la oficina del Registro Civil del pueblo y solicitó una copia de su partida de nacimiento. Luego de esperar unos días (cosa que detestaba del Tiempo) recibió un sobre lacrado con la copia requerida.

Al abrir el sobre sonrió tiernamente, acto seguido dejó caer una lágrima de sus ojos mientras borraba su fecha de nacimiento y colocaba otra para despistar el paso de los años.

Todo por pasar el tiempo.

Dos años mas tarde, cuando su primera novia lo invitó a pasar una tarde a solas en la casa de campo de sus abuelos, él se entretuvo en el camino dejando piedras en las vías del tren y nunca llegó al destino.

Todo por pasar el tiempo.

La tarde del 20 de febrero de 2001, cuando Raúl cumplía sus 25 años, se dirigió a la relojería del centro portando el rifle de aire comprimido en sus espaldas.

Al entrar al local disparo ferozmente a todos los relojes, cuadros, clientes y dueños del local.

Todo por matar al tiempo.

9 comentarios:

Sil dijo...

Neto nos está contaminando a todos jajajajajaa.!!!!!

Diego, me sorprendiste como no te imaginás.
Evaluaré matar el tiempo de una manera menos violenta.(pero no voy a descartar de plano la idea de Raúl ehh)

BESOS con el tiempo contado

d80 dijo...

jajaja sil, creo q sin darme cuenta me salió un relato muy netomancia, auxilio me siento poseido por el neto jajaja!!
gracias por pasar!
saludos

Carla dijo...

waw! Que final... increible la historia! Me gusto muchisimo!

Sil dijo...

Dieguito, hay que reconocer que si empezamos a escribir como Neto...no nos va a ir nada mal eh.....
BESOS POSEIDOS...

Luís dijo...

Sorprendente el texto y la ingenuidad de Raúl.
Uno puede pasar el tiempo, jugar con el tiempo, pero engañarlo es del todo imposible, solo podemos retrasarlo en nuestros relojes.
Pero Él va a continuar pasando sin medida posible que lo pare o lo retrase.
PAZ

Netomancia dijo...

Don Diego, lo puedo abrazar para felicitarlo???? Genial el relato, genial!!! No solo sorpresivo el final, sino despiadado, cruel, sin moraleja alguna, crudo como la locura misma.

ME ENCANTO CON MAYUSCULAS!!!!

el oso dijo...

Che... ¿No se le ocurrirá a Raulito andar matando el tiempo por acá, no?

Don Diego, devuelvo la cebada de mate celebrando las ocurrencias de Raulito.
Se lo voy a mandar a Google & Blogger Ltd. para que lo intimide e incorpore este servicio en los blogs. Posta.

Abrazo

Annie dijo...

Uy!!!

Raúl es un ingenuo pero de armas llevar... Jeee! Qué bueno!!!

GENIAL, ME ENCANTOOO!!!

Besotes!!!

Maria Susana dijo...

Y...a veces dan ganas de matar el tiempo como sea...
Me encanto.
Un abrazo.